07 diciembre 2007

Cuento - El Jefe

Por Belén Fernández Biscayart

Esclavista, negrero, detractor, usurero, ladrón, estafador, sucio, corrupto, hipócrita, soberbio, negador, calumniador, mezquino, roñoso, cuatrero, déspota, embustero, falso, negador, impune… cuánta verdad, cuánta hipocresía. Bastardo mentiroso, vendedor de discursos exitistas, cómplice de fracasos, asimilador de triunfos ajenos, mártir ¡¿mártir?! abanderado del discurso contradictorio, generador de discordia, regente de frustraciones. Cuantos significantes, cuantas variantes para una misma cosa: jefe.

Héroe Nacional, Paladín de la Justicia, Vengador de los Desprotegidos, Libertador de los Exprimidos, Serafín de la Verdad, Purificador de las Almas Perdidas, Portavoz de las Voces Reprimidas, Generoso Compañero, Modesto Feligrés, Privilegiado Ejemplar… Victoria para los Humildes, Venganza a los Opresores, Justo Resarcimiento. Nombres por doquier, felicitaciones por miles, llanto desconsolado por los liberados: ¡Sí! Todas para mi, soy Yo, el que maté al jefe.

Estoy agradecido a la empresa por las oportunidades y satisfacciones que me han brindado, me siento muy cómodo en mi ámbito laboral, sinceramente no tengo nada para reprochar. Paso más horas con la cabeza puesta en el progreso de algo que ni siquiera me pertenece, y que para colmo ni siquiera me lo retribuye. Una organización que contribuye a mi desgaste diario, a mi desgano cotidiano, a mi “no quiero saber mas nada de nada”, al hecho de que no pretenda más nada de la vida, abjurando que luchando y con esfuerzo no es como se consigue algo en este manicomio esférico imperfecto en el que vivimos. ¿Para que sugerir una idea que puede ayudar a contribuir con el bienestar de los trabajadores y aportar una sustancial mejora en la efectividad de la producción de cada uno de sus integrantes, si cada pensamiento es cercenado a más no poder, frustrado, denigrado, vilipendiado, malquisto, despreciado, así como mi persona? ¿Qué valor tienen mis ideas entonces? ¿De qué vale un título, romperse el orto x cantidad de años en una Universidad o Instituto, que no hace más que obnubilarnos nuestra capacidad, esgrimiendo sádicamente un haz de luz para satisfacer la curiosidad, la necesidad de aprender cosas diferentes, pero de acotar nuestro espectro de razonamiento, de evitar que volemos libremente? ¿Es negocio terminar día tras día, gritando y renegando en contra de nuestros seres queridos nuestras propias frustraciones laborales? ¿Quién es el responsable? ¿Yo? ¿Por perseguir un bien efímero y material como dinero? ¿Dinero sinónimo de comodidades? ¿Dinero sinónimo de necesidades? ¿Dinero sinónimo de vida? Sin plata no como, sin plata no viajo, sin plata no disfruto, sin plata no estudio, sin plata no vivo. Entonces algo está mal, necesito la plata para vivir, al menos en este mundo. El mundo es como es, no pretendo cambiarlo, las cosas son así, la suerte está echada, ingenuo sería atosigar la revolución. De pronto, la iluminación. ¿El jefe? ¿Y porque no? ¿Qué es un jefe? ¿Alguien sumamente capacitado, un líder innato, un referente, un ejemplo a seguir, una mente brillante, un oráculo capaz de satisfacer nuestras dudas? Si pensás que alguna de estas cualidades no las tiene tu jefe, te recomiendo que cambies de laburo. No vas a llegar lejos y mucho menos a ser jefe. ¿Querés saber porque? Porque un jefe es sin lugar a dudas una persona sumamente capacitada, un líder innato, un referente, un ejemplo a seguir, una mente brillante, un oráculo capaz de satisfacer nuestras dudas. Simplemente porque es jefe, y así como las secretarias, el puesto no se la gana la más capaz, sino la más puta. Bueno, acá es igual, lo gana el más puto. O sea, el que mejor precio le pone a su culo. Exactamente, el que lo regala. El que siempre mira para abajo, el que se relame entre la mugre que genera, el que receloso persigue el mismo objetivo de los dueños, no pensar. El más boludo.

3 comentarios:

Draco dijo...

Realmente, me saco el sombrero, me pongo de pie y te aplaudo... Todo lo que pienso, lo que siento dia tras dia, lo que me hace vivir el "Gran Paladin de la Justicia" que es mi jefe, lo resumiste en esta entrada.

Gracias por expresar lo que muchos sentimos y no podemos expresar como quicieramos.

Saludos!

gzt dijo...

si sos la belen q creo q sos... me dejas sin palabras...

Excelente review de un integrante despreciable en este arbol llamado sistema.

SI A LA AUTOGESTION!!!


besoooo

Galle dijo...

Felicidades, realmente muy bueno.